Terminator 2: Judgment Day
► Steve Ritchie y la película del año
1991 fue el año de Terminator 2. La película de James Cameron arrasó en taquilla, redefinió los efectos especiales y convirtió a Arnold Schwarzenegger en el actor más reconocible del planeta. Williams vio la oportunidad y encargó a Steve Ritchie — el mismo que había diseñado Black Knight, High Speed y Firepower — que convirtiera esa película en pinball.
El resultado llegó el mismo año que la película: una mesa que capturaba la energía, la velocidad y la brutalidad de T2 con una fidelidad que ningún otro fabricante habría conseguido. Ritchie no hizo una mesa con licencia de película — hizo una película con licencia de mesa.
En los salones recreativos de 1991 y 1992, Terminator 2 era la máquina con más cola. Siempre.
► El cañón de plasma — la revolución
Antes de Terminator 2, los pinballs tenían un lanzador. Uno. El plunger de toda la vida, en la esquina derecha, que disparaba la bola al inicio de cada turno.
Steve Ritchie cambió eso para siempre.
El Cañón de Plasma — un lanzador secundario situado en el centro-izquierda de la mesa — dispara la bola hacia la zona superior del playfield de una manera que ningún otro mecanismo había conseguido hasta entonces. No es solo un truco visual: el cañón abre rutas de juego completamente nuevas, activa modos específicos y da una sensación de potencia que el plunger estándar nunca podría dar.
Fue el primer mecanismo de este tipo en un pinball de producción masiva. Williams lo patentó, lo protegió y lo convirtió en referencia. Treinta años después, el cañón de plasma sigue siendo el elemento más imitado de la historia del pinball moderno.
La primera vez que disparas el cañón de plasma en una T2 en buen estado, entiendes exactamente por qué este juego vendió 15.000 unidades.
► La mesa — anatomía de una máquina de guerra
El layout de Terminator 2 es pura ingeniería de velocidad. Ritchie diseñó mesas rápidas toda su vida — High Speed ya tenía ese ADN en 1986 — pero T2 llevó esa filosofía al extremo.
La rampa del camión — la rampa principal de la mesa, larga y con una curva pronunciada que acelera la bola hasta velocidades que hacen que el ojo apenas pueda seguirla. Completarla repetidamente activa los modos principales.
Los targets del T-1000 — una fila de targets en la zona central que representan al antagonista de la película. Derribarlos activa el modo de mayor puntuación de la mesa.
El hoyo del Skynet — el kicker central que dispara la bola hacia el cañón de plasma. La conexión entre los dos mecanismos principales es lo que hace que la mesa fluya de una manera única.
Los bumpers de alta tensión — situados en la zona superior, con una velocidad de respuesta que en 1991 era la más rápida del mercado. Cuando la bola entra en esa zona, el sonido y la velocidad son pura adrenalina.
El backglass — una de las ilustraciones más icónicas de la historia del pinball. El Terminator mirándote mientras juegas, con ese ojo rojo encendido. Inconfundible desde el otro lado del salón.
► Schwarzenegger en tus altavoces
Williams consiguió las voces originales de Arnold Schwarzenegger para el pinball. No un imitador, no un doblador — el propio Arnold grabó frases específicamente para la máquina.
"I'll be back." "Hasta la vista, baby." "Come with me if you want to live." Las frases más icónicas de la película suenan desde los altavoces en los momentos exactos del juego. Cuando completas la rampa principal, Arnold lo celebra. Cuando pierdes la bola, te avisa. Cuando activas el multiball, el tono sube a un nivel que hace que la gente del salón se gire a mirar.
La tecnología de audio de Williams en 1991 era la mejor del mercado — sistema estéreo, efectos de sonido de la película digitalizados a alta calidad, música que sigue el ritmo del juego. En conjunto es una experiencia sonora que muy pocos pinballs de la época podían igualar.
Hay un momento específico que los jugadores veteranos conocen de memoria: cuando activas el Multiball y Arnold grita "Hasta la vista, baby" justo antes de que las tres bolas se lancen simultáneamente. Es uno de esos momentos que hacen que el pinball sea imposible de replicar en ningún otro formato.
► Modos de juego
Terminator 2 sigue la filosofía de Ritchie: modos claros, objetivos comprensibles y una escalada de dificultad que engancha desde la primera partida.
Stroke of Luck — el modo de arranque. Completar ciertos targets al inicio de la partida activa un multiplicador que afecta a todo lo que viene después. El jugador que lo activa sistemáticamente tiene una ventaja enorme sobre el que no sabe que existe.
Nuke Multiball — el modo central de la mesa. Tres bolas simultáneas, el cañón de plasma activo y todos los targets con valor multiplicado. El caos controlado en su máxima expresión.
Seek and Destroy — modo de tiempo limitado donde cada target tiene un valor creciente. Requiere velocidad y precisión. Es el modo que separa a los jugadores buenos de los mediocres.
Judgment Day — el Wizard Mode. Conseguirlo requiere completar todos los modos principales en una sola partida. Cuando ocurre, la mesa literalmente explota en luces y sonido. Arnold lo celebra como si hubiera ganado la guerra contra Skynet.
► Treinta años después
Terminator 2 cumplió treinta años en 2021 y sigue siendo una de las mesas más buscadas por los coleccionistas. No al nivel de The Addams Family o Medieval Madness — esas tienen precios desorbitados — pero T2 en buen estado supera los 5.000€ sin dificultad y la demanda no baja.
El sistema WPC de Williams es robusto y los repuestos son relativamente fáciles de conseguir. Una T2 bien mantenida puede durar décadas más sin problemas graves. Es una de las razones por las que sigue habiendo tantas en circulación — y en funcionamiento — después de tanto tiempo.
Para los coleccionistas que quieren iniciarse, T2 es una opción sólida: precio razonable comparado con los grandes clásicos, mantenimiento asequible, piezas disponibles y una jugabilidad que no cansa. No es la mesa más profunda de Williams, pero es una de las más divertidas.
Hay mesas que impresionan la primera vez. Hay mesas que siguen impresionando la décima. Terminator 2 es de las segundas.
Terminator 2 es el pinball perfecto para quien quiere velocidad antes que profundidad. No tiene las reglas complejas de The Twilight Zone ni la narrativa de The Addams Family, pero tiene algo que esas mesas no tienen: una energía bruta e inmediata que engancha desde el primer segundo.
El cañón de plasma sigue siendo el mecanismo más satisfactorio de usar en la historia del pinball. Las voces de Schwarzenegger siguen funcionando treinta años después. Y la mesa en su conjunto sigue siendo, partida tras partida, exactamente lo que promete: una máquina de guerra.
Imprescindible si: Eres fan de la película, quieres una mesa rápida y directa, o buscas una T2 como primera compra de coleccionista.