Mustapha Cairo es el músculo del grupo. En un mundo donde la fuerza bruta sigue siendo la moneda más valiosa, Mustapha es millonario. Cazador, superviviente y hombre de pocas palabras, lleva años moviéndose por los territorios más peligrosos del siglo XXVI con la misma calma con la que otros se toman un café.
No es el más rápido ni el más listo del equipo. No necesita serlo. Cuando Mustapha llega a un sitio, los problemas se resuelven solos. O se resuelven a puñetazos, que en el fondo es lo mismo.
► EN EL JUEGO
Mustapha es el personaje de mayor potencia de los cuatro. Cada golpe suyo hace más daño que el equivalente de Jack o Hannah, y su resistencia le permite aguantar situaciones que a los otros personajes les costarían una vida. El precio a pagar es la velocidad: sus combos tardan más en ejecutarse y su recuperación entre golpes es la más lenta del grupo.
Es la elección para quien quiere arrasar sin complicaciones. No requiere precisión ni timing especial — solo saber cuándo golpear y confiar en que el golpe va a doler. En cooperativo es el tanque natural: va delante, absorbe el daño y deja el trabajo fino para Hannah o Jack.
► MOVIMIENTOS
► EL HOMBRE DEL SOMBRERO
Mustapha Cairo viene del cómic Xenozoic Tales de Mark Schultz, donde es uno de los personajes secundarios más queridos. Cazador experimentado, conoce los territorios salvajes mejor que nadie y sirve de guía al grupo en más de una ocasión.
Capcom lo trasladó al recreativo como el arquetipo clásico del personaje lento y poderoso — el mismo rol que ocupa Haggar en Final Fight o Zangief en Street Fighter. Es el personaje que eligen los jugadores que quieren sentir que cada golpe importa, que no necesitan velocidad porque cuando dan, dan bien.
En el salón recreativo de 1992, Mustapha era el personaje del que más se dudaba al principio y al que más se volvía al final.